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Leer Tu Palabra

Actualizado: 30 nov 2023

Leer Tu Palabra es una delicia. Día tras día me apasiono más y más, y cuando medito en ella sé que puedo escucharte, y entonces una sombra me ha atacado y me pregunto: ¿Puede un hijo dejar de amar tu Palabra?


¿Puede un hijo dejar pasar un solo día sin escuchar de ti?, ¿Acaso puede uno llegar a pecar siendo tu hijo y que lo reprendas con el quitarle ese placer de saber más de ti? En tu Palabra se menciona que en alguna ocasión extraviaron tus mandamientos y por ende se desviaron, pero ¿puede eso ser posible para un hijo tuyo el día de hoy?


Leyendo estaba y me encontré con el capítulo 2 de Reyes 22 y 2 de Crónicas 34 muy similares, pero sé que todo tiene un propósito para ti, aunque a nosotros nos parezca repetición, tú te aseguras con esto de que uno pueda comprender lo que allí dejaste. Pareciera que nos quieres decir: Recuerden lo que pasa si ustedes dejan de leer mi Palabra.


Entonces en estos capítulos nos dices lo siguiente:

El sumo sacerdote Jilquías dijo al cronista Safán: «He encontrado el libro de la Ley en el Templo del Señor». Entonces se lo entregó a Safán y este, después de leerlo, fue e informó al rey:


Oseaaaa, ¡habían extraviado tu libro, el libro de la ley! que dejaste para que leyeran día a día, y que pudieran así recordar todo lo que hiciste por ellos y además si se apartaban de ella tendrían sus consecuencias, tales cuales ya vivían por haberlo hecho. ¡Lo dejaste por escrito! precisamente para que no pecaran contra ti y para que les fuera bien en todo.


Padre, por esta razón te pido y te suplico, no permitas que yo me aparte de ella, ya que de solo pensarlo me aterra. Padre, te pido por favor, no lo permitas. Padre por favor, dime qué me amas tanto que eso nunca me pasara. Corrige en mi todo lo que sabes que es necesario para hacerme más como a ti. Y ponme correcciones que no tenga que ver con el quitarme ese placer por favor, nunca me apartes de tu Palabra nunca jamás.


Te suplico, te imploro, no dejes que mi corazón se llene de orgullo y se enaltezca creyendo saber todo de ti. Dame más siempre, por siempre. Nunca me apartes de ella, no lo permitas, porque mi alma moriría si yo dejara de buscarte, porque eso sería afirmar que nunca fui tuya. Padre mío, tú sabes que moriría. Sin ti nada soy, sin ti nada tiene sentido. Déjame humillarme siempre en tu nombre, aunque el mundo me crea loca, no me importa, Padre, acuérdate de tu hija.


Por favor acuérdate de tus promesas.


Padre te lo pido en el nombre sangrado de tu hijo Cristo Jesús, Amén.

Manos de mujer sobre Biblia
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